A veces oigo voces y otras veces no oigo nada,
hay veces que te quiero y otras te quiero matar;
a veces la fortuna me apuñala por la espalda
y a veces, por fortuna, no me dejo apuñalar;
Hay veces que soy fino y otras no defino nada
y a veces no especulo sólo por especular;
a veces tus palabras son un oasis de calma
y hay veces que no te quiero escuchar;
A veces me miento y te digo que no, que no formamos uno entre los dos,
que no soy mas que un tonto soñador,
que se creyó ese cuento del amor...
A veces paso el tiempo y otras el tiempo me pasa,
a veces caigo en cuenta de que yo no caigo mas;
a veces soy sincero cuando digo una pavada
y miento cuando ameritaba decir la verdad;
A veces se me olvida que no me olvido de nada
y hay veces en que siento que ya no me siento igual;
a veces soy un cerdo sólo porque siento miedo
de que tu me conozcas de verdad;
A veces te miento y me digo que no, que no nos merecemos este don,
que no soy mas que un tonto soñador,
que se creyó este cuento del amor...
A veces me miento y te digo que no, que no ha llegado el tiempo de los dos,
que no soy mas que un tonto soñador,
que se creyó ese cuento del amor...
martes 27 de mayo de 2008
Un tonto soñador
sábado 17 de mayo de 2008
Humilde versión de "Papá cuéntame otra vez"
Una amiga me grabó versionando el tema de Ismael, bueno, espero que les guste, no lo conocía mucho, jeje.
viernes 16 de mayo de 2008
Papá cuéntame otra vez (Ismael Serrano)
Papá cuéntame otra vez ese cuento tan bonito
de gendarmes y fascistas y estudiantes con flequillo
y dulce guerrilla urbana en pantalones de campana
y canciones de los Rolling y niñas en minifalda;
Papá cuéntame otra vez todo lo que os divertisteis,
estropeando la vejez a oxidados dictadores,
y como cantaste Al Vent y ocupasteis la Sorbona,
en aquel Mayo Francés, en los días de vino y rosas;
Papá cuéntame otra vez esa historia tan bonita,
de aquel guerrillero loco que mataron en Bolivia
y cuyo fusíl ya nadie se atrevió a tomar de nuevo
y como desde aquel día, todo parece mas feo;
Papá cuéntame otra vez que tras tanta barricada
y tras tanto puño en alto y tanta sangre derramada,
al final de la partida no pudisteis hacer nada
y bajo los adoquines no había arena de playa.
Fue muy dura la derrota, todo lo que se soñaba
se pudrió en los rincones, se cubrió de telarañas
y ya nadie canta Al Vent, ya no hay locos, ya no hay parias,
pero tiene que llover, aún sigue sucia la plaza...
Queda lejos aquel Mayo, queda lejos Saint Denis,
que lejos queda Jean Paul Sartre, muy lejos aquel Paris,
sin embargo a veces pienso que al final todo dio igual,
las ostias siguen cayendo sobre quien habla de mas;
Y siguen los mismos muertos, podridos de crueldad,
ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam,
ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam,
ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam.
Gran canción, me transporta a una época que no viví, pero siento como mía.
martes 13 de mayo de 2008
Su vida con la mia
Otra vez amanecí solo conmigo,
abrazado al recuerdo de quien no está,
ducho sólo la mitad de mi naranja,
sin saber donde estará la otra mitad;
Como, pero la comida no me llena,
mi espíritu está anémico de amor,
me paseo por las plazas del olvido
y no encuentro quien merezca esta canción.
Quien me arroje un salvavidas en la rutina,
quien complemente su vida con la mía.
Otra vez vuelvo a acostarme con la ausencia
y me muerde el cuello la desolación,
sueño con alguien, sin rostro, que me abraza
y le pone nombre a esta canción.
Quien me arroja un salvavidas en la ruina
y complementa su vida con la mía.
sábado 10 de mayo de 2008
La prosa por la que jamás lloraste
Recuerdo como fue que comenzó,
no creía en las mujeres, ni tu en nada,
vivía por las noches, de los muertos
y tu tenías, de sobra, algunas dagas;
Tu lujo me obligó a olvidar mi hambre
y fuimos como espermas en carrera,
corrimos sin saber si nos seguían
y el sexo nos limó las asperezas.
Mi jaula sigue llena de comida,
la puerta sigue estando aún abierta,
he hecho surcos en torno a la cama
y es raro, pero el piano ya no suena.
Recuerdo como fue que terminó,
yo era de la noche y tu de nadie,
moría en las cuerdas de mi guitarra
la prosa por la que jamás lloraste;
Mi bohemia fue un escoyo en tu rutina
y dimos dos pitadas al olvido,
volvimos varias veces al pasado,
pero los besos ya no eran los mismos.
Mis ojos aún se nublan si me miras,
mi boca aún se abre si me besas,
mis rezos te han tenido siempre en cuenta
y mi memoria te espera despierta.
No me oigo cuando admito que eras mala,
mi mente, resignada, aún te cela,
mi sexo guarda el tacto de tus piernas
y es raro, pero el tiempo no te aleja.
Mi jaula sigue llena de comida,
la puerta sigue estando aún abierta,
he hecho surcos en torno a la cama
y es raro, pero el piano ya no suena.















